El 3 de diciembre, Día Internacional de las Personas con Discapacidad, participamos en una actividad especialmente significativa junto a Asprona. Acudimos al Centro Penitenciario de Picassent para compartir con la población interna la película Tiempo de blues y el documental Creando cine inclusivo. La sesión estuvo dirigida tanto a personas sin discapacidad como a internos con discapacidad intelectual.

La realidad del ámbito penitenciario apenas se conoce: en torno al 2 % de la población reclusa estatal presenta discapacidad intelectual. Este dato suele pasar desapercibido y, sin embargo, es determinante para comprender la necesidad de generar espacios culturales accesibles también en entornos cerrados.













