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La dama del cuadro – un cuento en lengua de signos

Hoy os queremos hablar de nuestro último proyecto en lengua de signos: el cuento de La dama del cuadro.

Este cuento está disponible dentro de la antología Un confinamiento de cuentos, nuestro proyecto literario creado durante los meses de reclusión por la COVID-19. Con motivo del Día Internacional de las Lenguas de Signos, decidimos publicar esta versión tan especial de La dama, de la cual vamos a contar su proceso de creación en este artículo.

Ilustración para La dama del cuadro, de Badyr Askandar.

Inicios

Conforme desarrollábamos Un confinamiento de cuentos, colaboramos con diversos artistas para desarrollar versiones ilustradas de algunos de los relatos como proyectos unitarios fuera del libro. La dama del cuadro fue uno de estos casos, y el ilustrador que realizó el trabajo fue el italiano Badyr Askandar.

De ese modo, entre abril y mayo, empezamos a trabajar en dicha versión.

Ilustración para La dama del cuadro, de Badyr Askandar.
El camino hacia la lengua de signos

Como se ha visto, originalmente no estaba planteado realizar el cuento en lengua de signos, pero un día, hablando con Mónica Díez, se nos ocurrió proponerle esta colaboración tan especial.

En este vídeo puedes conocer a Mónica, que ya nos apoyó previamente en la adaptación a lengua de signos de Tiempo de blues.


(El vídeo dispone de subtítulos accesibles en inglés y español).

Al principio, Mónica tuvo sus dudas, pues en Tiempo de blues ella había estado detrás de las cámaras. En La dama del cuadro no solo tenía que adaptar el relato a su lengua materna, sino que ¡tenía que interpretar a tres personajes!

Se lo pensó durante unos días, pero aceptó finalmente.

Preproducción

Con Mónica ya en el equipo, comenzamos a trabajar la adaptación a la lengua de signos. El proceso fue un tanto diferente al que llevamos en Tiempo de blues, pues en este caso no contamos con la figura del intérprete en lengua de signos.

Debido a nuestros conocimientos previos de esta lengua y a que nos sabíamos de memoria La dama del cuadro, el trabajo de adaptación fue más directo. Mónica se traía las partes del texto desarrolladas en glosas y nosotros aportábamos algunas ideas, sobre todo en la parte narrativa e interpretativa del proyecto. ¡Toda una sinergia entre literatura, cine y lengua de signos!

Detalle de las glosas del cuento, redactadas por Mónica Díez. Foto de Lina Soler.

Como puede verse en la imagen, no solo fuimos adaptando el guion a glosas. Al contar con las ilustraciones de Badyr, decidimos dividir el relato en distintas secciones intercaladas por sus dibujos. De esta manera, conseguimos una estructura clara, fluida, en la que el público asimilaría mejor la información en lengua de signos y que agilizaría el proceso de grabación, ya que definimos el inicio y final de cada plano que tendríamos que rodar.

Rodaje

Nuestra meta con esta producción era representar la lengua de signos como protagonista absoluta. Sin subtítulos, ni voces en off que acompañaran. No olvidemos que esta lengua es de expresión y configuración gesto-espacial, rica en matices y detalles, por lo que cualquier estímulo extra en imagen podría resultar en una pérdida de información.

Por tanto, y para contar con un nivel de producción a la altura de las ilustraciones y las estupendas dotes de actriz de Mónica, llamamos a nuestro estudio de confianza: Llumm Studios.

Fachada de Llumm Studios, fotografiada por Lina Soler.

Carlos Gutiérrez, gran amigo y profesional, fue nuestro director de fotografía. Entre los tres, decidimos ir a lo clásico en lo que a grabación en lengua de signos se refiere: fondo negro, contraluz para recortar la figura de la narradora y… ¡adelante!

Rodando en Llumm Studios. El vestuario de Mónica debía de ser todo negro para facilitar la identificación de los signos a la hora de interpretarlos. Foto de Lina Soler.
Rodando en Llumm Studios. Foto de Lina Soler.
La dama del cuadro en lengua de signos

Cabe decir que, cuando le propusimos a Mónica protagonizar el cuento, sabíamos que lo iba a hacer genial. No obstante, ¡nos sorprendió muchísimo! Parecía que el cuento estaba hecho para ella.

Mónica Díez interpretando a Daniela. Foto de Lina Soler.
Mónica Díez signando La dama del cuadro. Por Lina Soler.

De nuevo, el rodaje se realizó sin la mediación de un intérprete en lengua de signos. ¡Qué bonito es trabajar la creatividad sin barreras de comunicación!

Miguel Ángel Font dirigiendo a Mónica Díez en lengua de signos. Foto de Lina Soler.

Cabe decir que, desde miCINEinclusivo.com, no queremos denostar la figura de los intérpretes ni de otros agentes que median entre las personas signantes y las no signantes. ¡Todo lo contrario! Solo nos gustaría incidir en la importancia de que la educación debería de pasar por unas cuantas horas de acercamiento a la lengua de signos si queremos trabajar por una plena inclusión real.

Transformación del relato

En esta sección, nos gustaría compartir un par de detalles sobre la adaptación del cuento en lengua de signos:

1- Por un lado, algunas frases del texto original se eliminaron para preservar el sentido del ritmo de la producción. En este sentido, se han añadido varias piezas musicales para evitar que el vídeo quede mudo. Son piezas lineales, sin grandes cambios de intensidad, para que no distraigan al público de la narración en lengua de signos.

2- Además, a partir del cuarto bloque (minuto 1.43) se cambió el punto de vista del narrador de la historia. En el cuento original, existe un narrador omnisciente que describe los hechos en tercera persona, pero en lengua de signos pensamos que esto no iba a funcionar. Al ser un relato sustentado en una larga conversación entre las dos protagonistas, se optó por cambiar el enfoque a primera persona. De este modo, veríamos todo el tiempo las reacciones de Daniela y de la dama de una forma directa y cercana, buscando la empatía que se desprende en la historia.

Mónica haciendo el signo de la dama del cuadro. Foto de Lina Soler.

3- Conforme avanza la historia, decidimos que la luz fuera un elemento que apoyara los sucesos. De ese modo, y sin entorpecer la armonía visual, Carlos fue cambiando el color del contraluz. De ese modo, la silueta de Mónica iba modificando su color a medida que el relato llegaba a su final.

Contraluz azul para algunas escenas de la producción. Foto de Lina Soler.
Contraluz rojo para los momentos más dramáticos de la historia. Por Lina Soler.

4- Otra decisión que se tomó en rodaje para mantener la continuidad entre las partes en lengua de signos y los dibujos de Badyr, fue que, para concluir cada segmento, Mónica se quedara «congelada» en el último signo que hiciera. Así, la siguiente sección comenzaría con Mónica repitiendo ese último signo, para que dé la sensación de que nunca ha dejado de contar la historia, aunque hubiera una imagen en medio.

Esta decisión de congelar los signos antes de entrar a ilustración nos ayudó también a la hora de montar el vídeo, pues disponíamos de tiempo para fundir imagen real con dibujo.

Ejemplo de transición en La dama del cuadro. Las miradas, los ejes y posiciones entre dibujos e imagen real están muy cuidados.

5- Al final del vídeo, grabamos una explicación y breve análisis de La dama del cuadro. Esta vez, en un entorno y estilo muy diferente, para contrastar visualmente con el resto de la historia.

Explicación final de La dama del cuadro, con luz natural en fondo de ladrillo y ropa casual.
El resultado final

Tanto hablar del proyecto y… ¿dónde puede verse?

Aquí mismo. ¡Esperamos que te guste!

Muchas gracias a todo el equipo que ha hecho posible este trabajo, incluyendo a nuestra fotógrafa Lina Soler. Sin su gran labor de documentación, este blog no hubiera sido tan ilustrativo como se pretendía.

Conclusión

Si has llegado hasta aquí, ¡lo primero es agradecerte el interés! Esperamos que este artículo te haya servido para reafirmar el potencial y la riqueza que tiene la lengua de signos, ya no solo como elemento comunicativo, sino como elemento artístico y narrativo.

No solo eso, sino que conlleva una responsabilidad y un tratamiento adecuado que permita a las personas sordas acceder a nuevos formatos culturales a través de su propia lengua. Para esto, es MUY importante contar siempre con estas personas en el equipo, porque es su propia lengua.

Miguel Ángel Font dirigiendo la producción de La dama del cuadro. Foto de Lina Soler.

Ha sido un verdadero placer trabajar en este proyecto y, esperemos, ¡sea el primero de muchos más!

Sobre el autor de este blog.